La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, y la alcaldesa de Culiacán, Ana Miriam Ramos Villareal, inauguraron la planta potabilizadora Las Cucas, en la colonia del mismo nombre, en el norte de la ciudad. La obra, con una inversión de más de 80 millones de pesos, busca poner fin al desabasto de agua potable que padecían algunas colonias. Beneficiará a 45 mil habitantes de 28 colonias y garantizará el suministro a nuevos asentamientos, como el Programa de Viviendas del Bienestar que se construye en ese polígono.
Domínguez Nava la calificó como un acto de justicia social y dijo que, para los gobiernos de la Cuarta Transformación, atender el rezago en el acceso al agua potable es de lo más importante. “Estas obras son de justicia social, sobre todo en una zona urbana donde no podemos dejar de atenderlas”, afirmó. Agregó que a familias con años viviendo en la zona esto “viene a resolverles su vida, su calidad de vida, su dignidad ante la vida”.
Roy Alberto Ríos Beltrán, uno de los beneficiarios, dio la bienvenida y agradeció la obra: “Durante muchos años padecimos el desabasto de agua en nuestros hogares, hoy gracias a su compromiso y a esta obra, esta problemática por fin se ha resuelto”.
La alcaldesa reconoció que durante más de 30 años Culiacán creció sin incorporar una planta potabilizadora de esta magnitud, por lo que la infraestructura existente tenía que surtir a más usuarios. “Abrir la llave y contar con agua potable debe ser parte de la vida diaria de cada familia de nuestra ciudad”, dijo. La planta tiene una capacidad de 100 litros por segundo.




