El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano partió este 28 de octubre a los 92 años y dejó un vacío que la política mexicana intenta llenar con recuerdos de campañas eternas y sistemas que se caían solos. Andrés Manuel López Obrador lo despidió en redes con un abrazo a familiares y compañeros, destacando que sin él otra sería la realidad del país y que sus ideales nunca mueren.
Cárdenas inició en el PRI como senador y gobernador de Michoacán entre 1980 y 1986, luego formó la Corriente Democrática con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez. Esa diferencia lo llevó a fundar el PRD en 1989, del que fue primer presidente nacional. Antes encabezó el Frente Democrático Nacional en 1988, cuando el cómputo presidencial generó la famosa caída del sistema y Salinas de Gortari resultó ganador oficial. En 1997 ganó la jefatura de Gobierno del Distrito Federal y compitió por la Presidencia en 1988, 1994 y 1999. Renunció al PRD en 2014 por desacuerdos internos y mantuvo diferencias puntuales con el gobierno de López Obrador en energía, seguridad e INE, aunque en 2023 expresó respaldo personal a Claudia Sheinbaum.
López Obrador respondió con serenidad al mensaje de un histórico que en 2018 felicitó su triunfo y deseó un cambio positivo. El expresidente recordó que era un honor contar con ese apoyo y que lo importante eran los resultados que la gente esperaba. Otros actores como Gerardo Fernández Noroña, Ignacio Mier, Ricardo Monreal, Alejandro Moreno y Martí Batres coincidieron en que Cárdenas abrió paso a la democracia y cambió la correlación de fuerzas.
Al final, el ingeniero demostró que los ideales viajan en tren de largo recorrido y que la política mexicana sigue avanzando con quien sepa leer el mapa.




