La Secretaría de Educación Pública organiza este viernes una consulta nacional donde miles de maestros opinarán sobre cómo enterrar de una vez la Usicamm y sustituirla por un sistema más claro. El ejercicio ocurre durante la Segunda Sesión Ordinaria del Consejo Técnico Escolar y responde al compromiso número 27 de la presidenta Claudia Sheinbaum. Mario Delgado Carrillo lo confirmó en la Cámara de Diputados, recordando que la medida busca terminar con procesos opacos de plazas y ascensos.
El cuestionario se aplicará en formato híbrido: los docentes entrarán a una plataforma digital, contestarán y luego imprimirán el formato para entregarlo en su escuela. Esta doble vía garantiza que nadie quede fuera, ni siquiera en comunidades con internet caprichoso. La SEP firmó un convenio con la ANUIES para que dos mil doscientos profesores universitarios supervisen mil ciento cinco planteles y revisen la seguridad de la plataforma. Además, especialistas de la UNAM y otras cinco instituciones revisarán que todo funcione sin tropiezos. Los resultados se publicarán el cinco de noviembre y servirán para afinar la iniciativa que Sheinbaum enviará al Congreso este mismo mes.
El secretario Delgado explicó que la consulta también incorpora las respuestas de cuatrocientos mil maestros que participaron en un diagnóstico previo en agosto. El SNTE respaldó el proceso y recordó su propia encuesta de septiembre de dos mil veinticuatro, donde más de seiscientos setenta y tres mil docentes pidieron transparencia y fin al nepotismo. Autoridades estatales como Miguel Ángel Valdez García, en Tamaulipas, invitaron a participar para construir reglas claras. Mientras la Usicamm sigue operando hasta la reforma, el gobierno avanza con un mecanismo que promete orden y respeto a los derechos laborales del magisterio.
Al final, la jornada parece más un ritual de purificación burocrática que una simple encuesta, con universidades vigilando para que nadie pueda acusar de trampa.




