Claudia Sheinbaum salió al paso de las críticas que intentaban pintar a Andrés Manuel López Obrador como desagradecido con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fallecido el 28 de octubre a los 92 años en la Ciudad de México. La presidenta recordó que, tras el triunfo de 2018, AMLO buscó personalmente al ingeniero para sumarlo al proyecto de gobierno. La reacción opositora, en cambio, pareció más un berrinche de quien ve que ya no controla el balón.
Los sectores que ahora exigen reconocimiento público olvidan que las diferencias políticas nunca borraron el respeto mutuo entre ambos líderes de izquierda. Sheinbaum señaló que ciertos intelectuales y políticos de oposición mantienen lazos con el poder económico de antes, el mismo que durante décadas ignoró o minimizó a Cárdenas. El absurdo radica en que quienes ayer lo trataron como estorbo hoy lo usan como bandera contra la 4T.
Durante la mañanera del 30 de octubre en Palacio Nacional, Sheinbaum enfatizó que solo el pueblo organizado puede sanear la vida pública. “Ayer, en el odio que tienen contra el presidente López Obrador, ya estaban diciendo que nunca lo reconoció”, señaló, recordando que las críticas se basan más en rencor que en hechos. El gobierno de la transformación sigue avanzando sin distraerse con escándalos fabricados.
Las diferencias ideológicas entre Cárdenas y López Obrador no impidieron el reconocimiento real, mientras la derecha busca desacreditar el movimiento con narrativas que ya nadie compra. Sheinbaum dejó claro que su lealtad sigue con el pueblo y los principios de la 4T. Al final, el escándalo opositor terminó pareciendo una tormenta en vaso de unicel: mucho ruido, poco contenido y cero efecto en el rumbo del país.




