Imagina llegar a la universidad sin vender tu alma al diablo del transporte público. Eso es lo que ofrece la Beca a Universitarias y Universitarios para Transporte y Más del Gobierno de CDMX, un apoyo de mil quinientos pesos cada dos meses para cubrir Metro, Metrobús, Trolebús, RTP y hasta el pesero. El registro sigue abierto hasta el ocho de noviembre y solo pide vivir y estudiar en alguna universidad pública de la capital.
El programa busca que el boleto no se convierta en un obstáculo para terminar la carrera. En lugar de caminar kilómetros o pedir aventón como si fuera 1995, los estudiantes pueden usar el dinero para moverse sin sudar la gota gorda. El Instituto de la Juventud y la SECTEI insisten en que basta con estar inscrito en una institución pública de nivel superior en la CDMX o la zona metropolitana.
Para tramitarla se necesita Llave CDMX, CURP, RFC, teléfono y correo electrónico. El trámite es en línea a través de la Agencia Digital de Innovación Pública. Una vez dentro, el estudiante sigue los pasos que aparecen en pantalla y listo. El objetivo oficial es garantizar movilidad asequible y reducir la pobreza de ingreso entre quienes estudian en universidades públicas.
El anuncio oficial resume todo con una frase directa: que el transporte no sea un obstáculo. En la práctica, significa que el dinero llega directo a la cartera para que el viaje a la facultad deje de parecer una expedición. Con la beca activa, el clásico dilema de elegir entre comer o pagar el camión se resuelve de manera más sencilla.
Al final, el apoyo convierte el trayecto diario en algo menos dramático y más predecible. Los estudiantes que cumplan los requisitos pueden registrarse antes del ocho de noviembre y recibir el primer depósito sin complicaciones extras.




