Trump y los demócratas se tiran los trastos antes de las votaciones

Must read

Los demócratas y republicanos corren como locos este lunes con los últimos mítines antes de las elecciones de medio mandato que pueden dejar el congreso hecho un desastre. Trump anunció un discurso a las dos de la tarde junto al estanque reflectante, al pie del monumento a Lincoln que ya no sabe ni qué cara poner.

Los demócratas andan con optimismo de quien compra lotería mientras los republicanos sudan para juntar a su gente como si fueran a un partido de fútbol con la suegra de por medio. Se renuevan todos los curules de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y hasta treinta y seis gobernaciones. Las encuestas ya pintan un panorama donde los demócratas podrían llevarse el Senado por cincuenta y dos a cuarenta y ocho y la Cámara por doscientos cuarenta y uno a ciento noventa y cuatro.

Si ganan todo, prometen abrir investigaciones como quien abre la nevera a medianoche, bloquear nombramientos y hasta cuestionar la guerra en Irán que parece más larga que una telenovela de las de antes. El ala más socialista quiere hasta revisar la policía migratoria, mientras los republicanos solo esperan quedarse con una cámara para negociar presupuestos como en una riña de vecinos por el estacionamiento.

Ya votaron anticipadamente cincuenta y tres millones de personas y todo apunta a que la participación romperá récords como cuando sale el aguinaldo. Siete de cada diez estadounidenses ven a Trump como quien ve llover y no tiene paraguas, sobre todo por la inflación y esa guerra que no acaba. Los indecisos, ese diez por ciento que no se define, son los que deciden todo, igual que la tía que nunca dice qué quiere cenar.

Trump ya amenazó con ser el rey de los vetos y hasta soltó que perdonaría a sus aliados millonarios sin pensarlo dos veces. Los perdones preventivos se han vuelto tan comunes como las excusas del lunes por la mañana. Del otro lado, Soros sigue metiendo dinero como quien apuesta en el casino sin mirar las cartas.

En Alaska hasta hay dos candidatos con el mismo nombre y el gobierno ya investiga el lío como si fuera un capítulo de El Chavo del Ocho. La noche electoral promete ser larga, caótica y con más giros que una reunión familiar después de tomar tequila.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Anuncio -spot_img

Latest article

- Advertisement -spot_img