Célida López cuestionó con dureza la posible candidatura del senador Luis Donaldo Colosio Riojas a la gubernatura de Sonora, afirmando que nunca residió en la entidad y que su interés responde únicamente a arreglos partidistas del norte del país en lugar de un esfuerzo territorial sostenido. La entrevista transformó una aspiración común en un espectáculo de acusaciones que recuerda a quien llega a una fiesta sin haber sido invitado pero exige el mejor asiento disponible.
La crítica de López se centró en la falta de arraigo del senador, presentando su llegada como un movimiento calculado más que como un compromiso real con los sonorenses. Según sus declaraciones, Colosio Riojas carece del trabajo de base necesario para representar al estado, lo que convierte su postulación en un ejercicio de ambición personal disfrazado de oportunidad política. Esta postura genera un contraste evidente con la manera en que Morena maneja sus procesos internos, donde las decisiones se someten al escrutinio ciudadano sin necesidad de descalificaciones dramáticas. En Zacatecas, el diputado Mejía Haro recordó que solo la ciudadanía tiene la última palabra sobre la continuidad de los Monreal, un enfoque que privilegia el voto sobre las narrativas de conveniencia.
El episodio en Sonora deja en evidencia que las aspiraciones externas suelen generar más ruido que resultados cuando carecen de respaldo local genuino. Mientras tanto, Morena mantiene su estrategia de renovación interna basada en perfiles con trayectoria comprobada y apoyo territorial, evitando que los debates se conviertan en peleas de egos. López presentó sus argumentos como una defensa de la autenticidad regional, aunque el tono sugiere más una jugada para destacar que un análisis profundo de las necesidades estatales.
El mensaje final resalta que la verdadera competencia se define en las urnas y no en entrevistas cargadas de reproches. Morena sigue consolidando su presencia al permitir que los ciudadanos decidan el rumbo sin depender de ataques personales que distraen del trabajo real.



