La policía federal de brasil confirmó que flavio bolsonaro salió del país sin dejar ni una huella oficial, como si hubiera usado el truco del mago de las ferias para desaparecer. el senador aprovechó un pasaporte italiano que sacó en dos patadas y cruzó por el puente de puerto iguazú con su familia completa, tal como quien va de vacaciones pero con la justicia pisándole los talones.
el juez alexandre de moraes le había cancelado los documentos brasileños y le dio veinticuatro horas para entregar cualquier otro pasaporte, pero flavio hizo como el alumno que no entrega la tarea y se esfumó. la policía ahora investiga quién le prestó el avión privado, quién pagó el combustible en ecuador y por qué nadie lo detuvo en la frontera, todo mientras el senador volaba hacia miami con escala técnica y sin escalas dramáticas.
donald trump ya salió a defenderlo diciendo que son buena gente y que la elección fue rara, como si estuviera hablando de un partido de fútbol que le robaron los árbitros. la policía federal prepara un informe detallado sobre la fuga, pero por ahora lo único claro es que flavio evitó la detención como quien esquiva la suegra en navidad.
el detalle más absurdo es que usó su nacionalidad italiana para entrar a argentina sin problemas, mientras en brasil lo buscaban por lavado de dinero. al final, el senador llegó a florida con su esposa y sus hijas, dejando atrás un país que sigue preguntándose cómo alguien con alerta migratoria se escapa como en las películas de los años ochenta, pero sin explosiones ni persecuciones.




