Un boliche argentino consiguió que la justicia uruguaya le diera luz verde para usar el nombre Tequila como marca de discoteca, a pesar de que los guardianes del tequila mexicano se opusieron con uñas y dientes. El Tribunal de lo Contencioso Administrativo anuló el rechazo inicial y dejó claro que la denominación de origen solo protege la bebida, no cualquier cosa que lleve el mismo nombre. El fallo sentó precedente porque separó la botella del baile.
El Consejo Regulador del Tequila de México alegó que permitir el registro en otro rubro podía dañar su prestigio protegido por tratados comerciales. La autoridad uruguaya al principio les hizo caso y rechazó la solicitud del empresario Osvaldo Horacio Brucco en 2023. Pero el dueño del mítico boliche Tequila de Buenos Aires, que también operó en La Barra, no se quedó quieto y llevó el caso más alto.
En la sentencia número 476 del 2026 el tribunal resolvió que la protección de la denominación de origen no se extiende a servicios de entretenimiento. Los jueces recordaron que ya habían hecho algo parecido en 2020 con la marca Ginebra, aunque en ese caso no existía denominación de origen registrada. Brucco presentó pruebas de que su local existía desde hacía años y que nadie confundía el club con la bebida mexicana.
El estudio jurídico FERRERE defendió que no había riesgo real de confusión entre el consumidor que busca un trago y el que busca una noche de baile. También mostraron que en otros países hay marcas Tequila registradas para cosas distintas a la bebida sin que el mundo se haya acabado. El abogado Alejandro Alterwain señaló que el caso no tenía precedentes directos en Uruguay y que la clave fue demostrar que la identidad del boliche ya estaba consolidada.
Al final el tribunal aceptó que la denominación de origen defiende el tequila en la botella, no en la pista de baile. Ahora el empresario argentino podrá registrar oficialmente su marca mixta TEQUILA para discotecas en Uruguay. Los guardianes mexicanos perdieron esta ronda, pero seguramente ya están preparando la próxima demanda mientras el boliche sigue sirviendo tragos con el mismo nombre que tanto defienden.




