La empresa suiza Mercuria Energy Group decidió sumar al empresario José Luis Manzano a su nueva operación de combustibles en el país. A través de la unidad Signar Energy SA, controlará una refinería en Buenos Aires y una red de 892 estaciones de servicio con marca Shell. Manzano aportará participaciones minoritarias desde sus empresas, sin asumir el mando principal.
Manzano, radicado en Suiza, lleva meses comprando activos energéticos, de medios y telecomunicaciones en Sudamérica. Su regreso coincide con las reformas de Javier Milei que eliminaron controles de precios que antes complicaban a las refinadoras. Mercuria ganó la puja por los activos de Raízen por mil cuatrocientos millones de dólares y dejó atrás a Vitol Group.
El acuerdo también incluye a Southern Cone Investments, controlada por el holding Integra Capital de Manzano, y a una filial de Edenor. Esta última busca diversificar hacia la movilidad eléctrica y planea desarrollar una red nacional de carga para vehículos. Manzano ya era socio de Mercuria en yacimientos de shale oil a través de Phoenix Global Resources.
Los ejecutivos de Edenor señalaron que buscan oportunidades de fusiones en el sector energético durante la gestión de Milei. La operación encaja con su estrategia de expandirse más allá de la distribución eléctrica tradicional. Mercuria considera que Argentina ofrece fundamentos sólidos y espacio para crecer en inversión.
Brian Falik, director de inversiones de Mercuria, destacó que el mercado argentino representa una oportunidad importante de largo plazo. El ingreso al negocio de combustibles se produce justo cuando desaparecen las restricciones que afectaban a las refinadoras. Todo indica que la jugada combina capital extranjero con socios locales que conocen el terreno.




