El Gobierno bonaerense autorizó dos aumentos del 3% en noviembre y diciembre para los colegios privados que reciben subsidios. La medida llegó después de los acuerdos paritarios con los docentes y fue comunicada por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada. Los topes varían según el nivel educativo y el porcentaje de ayuda estatal que recibe cada institución.
En los colegios que reciben el 100% del aporte oficial los valores máximos para diciembre llegarán a 40.380, 44.520, 51.340 y 58.180 pesos. Quienes solo tienen el 40% de subsidio podrán cobrar cifras más altas que alcanzan los 182.660, 237.360, 271.650 y 231.850 pesos. Todo suena a ajuste controlado, pero el sector asegura que no alcanza.
Martín Zurita, de la asociación, advirtió que los nuevos valores dejan sin cubrir cerca del 25% de los costos reales. Los colegios deben adelantar los aumentos salariales con plata propia porque las paritarias se aplican antes que las subas de cuotas. Además, está prohibido cobrar retroactivo para recuperar lo gastado.
El problema se agrava porque no pueden compensar el desfase temporal con cargos extras. Cada mes que pasa sin ajuste completo se convierte en un agujero que crece como la cuenta de un delivery olvidado. La asociación calcula que esa pérdida mensual equivale a una cuarta parte de lo que deberían ingresar.
La mayor preocupación apunta a enero y febrero de 2027, cuando hay que pagar sueldos sin cobrar cuotas y sin poder subir el arancel de diciembre por adelantado. El sector describe la situación como un proceso de desfinanciación sostenida que se repite todos los años. Al final, los colegios terminan pareciendo un inquilino que paga el alquiler del mes siguiente con la tarjeta del anterior.




