La eurozona crece más rápido de lo previsto pero ya huele la trampa energética

Must read

La economía de la eurozona avanzó un 0.4 por ciento en el tercer trimestre, por encima del 0.2 por ciento que pronosticaban los economistas, y se mantuvo firme pese al precio alto de la energía. El consumo y la inversión se negaron a derrumbarse como un pastel mal horneado. Nadie esperaba tanta resistencia después de la guerra y las facturas que suben como la espuma.

Alemania avanzó solo un 0.2 por ciento, España y Países Bajos lograron un 0.6 por ciento, Italia se quedó clavada y Francia retrocedió un 0.1 por ciento. En términos anuales el bloque creció un 1.3 por ciento, superando el 1.1 por ciento esperado. Aun así, sigue siendo menos de la mitad del ritmo que lleva Estados Unidos, como si Europa fuera el hermano menor que llega tarde pero aún llega.

El crecimiento se sostuvo gracias al gasto en inteligencia artificial, defensa e infraestructuras, más una demanda exterior que no aflojó. Los hogares siguieron gastando y bajaron su tasa de ahorro, algo que suena a milagro en tiempos de precios altos. Los analistas ya revisaron al alza sus previsiones y ahora esperan más de un 1 por ciento este año con aceleración en 2027.

Irlanda aportó un crecimiento trimestral del 5.5 por ciento, suficiente para inflar la media del bloque entero. Ese dato viene de multinacionales farmacéuticas que eligen el país por temas fiscales y convierten el PIB en una montaña rusa. Sin ese empujón irlandés la foto habría quedado más modesta.

El Banco Central Europeo ya advierte que la buena racha puede acabarse pronto. Los costos de financiación subieron, el gas natural alcanzó precios máximos desde 2022 y una nueva subida energética podría obligar a subir tasas otra vez. La economía se mantiene de pie, pero parece un borracho que baila mientras le apuntan con la factura de la luz.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Anuncio -spot_img

Latest article

- Advertisement -spot_img