La Comisión Federal de Electricidad planea reunir cerca de mil millones de dólares el próximo mes mediante una oferta de acciones de su vehículo de inversión. Los ejecutivos de la empresa estatal viajarán a Nueva York a inicios de noviembre para convencer a posibles compradores antes del Día de Acción de Gracias. Se trata de la mayor colocación en efectivo del país desde 2020 y permitirá que los inversores reciban parte de los ingresos de las líneas de transmisión.
Este fondo, parecido a una fibra, permaneció casi dormido desde su salida al mercado en 2018. Ahora la administración de Sheinbaum lo reactiva para captar dinero privado y financiar la red eléctrica. El director financiero de la CFE señaló que piensan repetir emisiones en el futuro y que también saldrá a bolsa otro vehículo respaldado por plantas generadoras.
Durante el gobierno anterior la falta de inversión provocó apagones estacionales cuando la demanda subía. La red se sobrecargaba con frecuencia y los usuarios quedaban a oscuras en los momentos más incómodos. Con este nuevo dinero se busca evitar que la historia se repita cada verano.
El objetivo es ampliar la red de transmisión cerca de un siete por ciento durante este mandato, frente al uno por ciento de los ocho años previos. Aproximadamente el sesenta por ciento del dinero saldrá del erario y el cuarenta por ciento del sector privado. Además se prevé triplicar los niveles recientes de inversión en los próximos dos años.
Los analistas advierten que el verdadero reto será mantener ese ritmo de gasto y terminar las obras a tiempo. Mientras tanto, la CFE espera que un tercio de las acciones termine en manos extranjeras, tal como ocurrió en la colocación inicial. La operación marca el regreso de México a un mercado bursátil que llevaba años en hibernación.




