Hacienda saca la cartera y subsidia la gasolina como si fuera la tanda de la oficina

Must read

En un acto de generosidad que ya quisieran muchas tías en Navidad, la Secretaría de Hacienda decidió que los dueños de vehículos a diésel no pagarán ni un centavo de impuesto por una semana más. Así es, un estímulo del 100%, como si te dijeran que la cuenta del bar va por la casa porque le caíste bien al gerente. Para los simples mortales que usamos gasolina Magna y Premium, también nos salpicó un poco de esa magnanimidad, con un aumento en el subsidio para que el golpe en el bolsillo duela un poquito menos.

Informe El Chapucero

Vamos a los números de esta fiesta fiscal. El apoyo para la gasolina Magna ahora es de 4.31 pesos por litro, mientras que para la Premium subió a 4.03 pesos. Gracias a esta maniobra contable, los conductores ahora solo pagarán 2.39 pesos de impuesto por la verde y 1.62 por la roja. El diésel, por su parte, sigue en su trono de rey consentido, sin soltar un solo peso de la cuota, viviendo el sueño de no pagar impuestos como político en campaña.

¿Y por qué tanta bondad repentina? Porque el panorama internacional parece un guion de película de desastres escrito por un pesimista. Entre las amenazas a los barcos en el golfo Pérsico, el conflicto con Irán, y la guerra entre Rusia y Ucrania, el suministro de combustible está más interrumpido que una llamada por celular en el metro. Para rematar, el huracán Isaías decidió unirse a la fiesta y paralizó más del 62% de la producción de crudo en el golfo de México, por si algo faltaba.

Mientras tanto, en Estados Unidos, el expresidente Donald Trump tuvo una solución digna de un genio: firmó un decreto para que cualquiera pudiera usar diésel rojo, ese que es para tractores, sin pagar impuestos, como si todos fuéramos a arar el campo en nuestras camionetas. No conforme con eso, le echó un telefonazo a su amigo Vladimir Putin, quien amablemente acordó enviar 300,000 toneladas de diésel para calmar el mercado. Una solución tan práctica como ponerle una curita a una herida de bala.

De vuelta en nuestro México mágico, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que si cancelaron tu vuelo a Tulum, la culpa no es de la aerolínea, sino del precio de la turbosina. Aparentemente, subsidiar el combustible de los aviones es más complicado que armar un mueble de tienda sueca, a diferencia de la gasolina para el pueblo. Eso sí, aseguró que no hay desabasto en el sur del país, así que podemos estar tranquilos de que hay combustible para llegar a fin de mes, aunque sea caminando.

Así que ya lo sabe, aproveche y llene el tanque mientras Hacienda se siente espléndida, porque en este carrusel de precios y conflictos globales, la alegría dura poco. Al menos, si el mundo se acaba, podremos huir del apocalipsis con el motor rugiendo y la cartera un poquito menos vacía, hasta que la próxima semana nos caiga la realidad encima otra vez.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article