Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, soltó en la Universidad Torcuato Di Tella que la carga fiscal de provincias y municipios está empujando la mora a niveles nunca vistos. Según sus números, el crédito al sector privado casi se duplicó hasta llegar al 14,3 por ciento del PBI, pero la cartera irregular tocó un pico del 7,8 por ciento. El funcionario aclaró que la estabilidad monetaria ayuda al crédito, mientras que los impuestos provinciales y municipales lo sabotean.
En el caso de las personas, la mora saltó del 2,8 por ciento en diciembre de 2023 al 12,8 por ciento en agosto de este año. En cambio, las empresas bajaron su ratio de 4,4 a 3,8 por ciento en el mismo período. Werning explicó que la falta de inflación y devaluación impidió que las deudas se licuaran solas, dejando a los deudores con un costo real más alto del que esperaban.
El banquero también señaló que la incertidumbre previa a las elecciones legislativas de 2025 provocó una dolarización masiva de carteras y una caída del 50 por ciento en la demanda de dinero. Esa licuación de liquidez encareció las tasas y golpeó el consumo y la inversión. Después de los comicios, las empresas consiguieron tasas mucho más bajas que los individuos, que siguen pagando tres cuartas partes de lo que pagaban antes.
Werning descartó cuatro ideas que considera populistas: rescatar a los bancos con plata de los contribuyentes, borrar historiales crediticios, bajar encajes y poner topes a las tasas. Cada una de esas medidas, según él, terminaría pagándola alguien que no tiene la culpa. El funcionario insistió en que los impuestos representan cerca del 30 por ciento del costo financiero total y que tres cuartas partes de esa carga vienen de provincias y municipios.
El panorama que describe es el de un sistema donde la política fiscal local pesa más que las decisiones del propio Banco Central. Mientras las empresas acceden a financiamiento alternativo, los individuos siguen arrastrando la mora porque refinanciarse les sale carísimo. Werning cerró advirtiendo que la carga tributaria sobre el crédito es el verdadero freno que impide que la mora baje más rápido.




