Dos responsables de la Reserva Federal salieron a defender que las tasas de interés deben subir de forma moderada y constante para controlar una inflación que se niega a bajar. El mensaje llega justo después de las elecciones donde los demócratas ganaron el Congreso y todo el mundo se pregunta si eso cambiará algo en los precios. La idea central es que no hay que dar golpes grandes, sino ajustes pequeños que no dejen a las familias y empresas en el suelo.
Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, dijo que la política monetaria tendrá que ponerse restrictiva para llevar la inflación de vuelta al 2 por ciento en un plazo razonable. Prefiere que los aumentos sean frecuentes pero de poca monta, porque así duelen menos a los hogares, las empresas y los mercados. En su discurso en Zúrich explicó que este camino gradual evita que la economía se tambalee como un borracho en tacones altos.
Thomas Barkin, presidente de la Fed de Richmond, coincidió en que la inflación está demasiado alta y se mantiene firme sin bajar. Durante su intervención en Charlotte señaló que lo más sensato es que los próximos incrementos de tasas sean graduales. Según él, subir de golpe sería como apagar un incendio con un balde de gasolina.
Ambos funcionarios hablaron tras la victoria demócrata en el Congreso, un resultado que podría influir en cómo se manejan las presiones de precios en la economía. La postura compartida es que no conviene asustar a nadie con cambios bruscos. Prefieren una subida constante pero suave, como quien sube una cuesta cargando una nevera.
La propuesta de subir las tasas poco a poco busca evitar daños mayores en la vida diaria de la gente. Hammack y Barkin coinciden en que la inflación no está cediendo y hay que actuar con cabeza. El plan suena a receta de médico que receta pastillas pequeñas para no matar al paciente de un susto.
Al final, la estrategia parece un paseo lento con la inflación como compañera de baile que no quiere soltar la mano. Los dos banqueros apuestan por que los ajustes frecuentes pero diminutos logren el objetivo sin romper nada por el camino. Nadie sabe si funcionará, pero al menos prometen no pisar fuerte de golpe.



