El Banco de México decidió recortar la tasa de interés en 25 puntos base hasta dejarla en 6.25 por ciento, aunque la decisión salió por tres votos contra dos. Los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath prefirieron mantener todo igual, como quien se niega a apagar la luz porque todavía hay un calcetín suelto en la habitación. La mayoría impuso su criterio y justificó el movimiento señalando que la inflación sigue bajando y que no hay presiones de demanda que justifiquen mantener la restricción tan apretada.
Los pronósticos del propio banco subieron para el último trimestre del año. Ahora esperan que la inflación general llegue a 3.7 por ciento y la subyacente a 3.7 por ciento, cifras mayores a las que habían calculado en septiembre. En el tercer trimestre la general cerró en 3.3 por ciento y la subyacente en 3.9 por ciento. Aun así, la Junta considera que dejar la tasa en este nivel por un buen rato ayudará a que la inflación se acerque a la meta sin meter prisa.
Los analistas de Goldman Sachs y Pantheon Macroeconomics señalaron que el recorte resulta difícil de entender con los datos recientes. La economía creció 3.2 por ciento en el tercer trimestre, el peso se ha depreciado y la inflación de servicios sigue pegajosa. Además, el propio banco incluyó la depreciación cambiaria entre los principales riesgos al alza para los precios.
Cuatro riesgos identificados por el equipo de investigación económica del Banco de México completan el panorama. La persistencia de la inflación subyacente, una mayor caída del peso, posibles disrupciones comerciales y efectos de conflictos geopolíticos encabezan la lista. A estos se suman afectaciones climáticas y presiones de costos que aún no están cuantificadas.
La próxima publicación de minutas será el 19 de noviembre y la última decisión del año está programada para el 17 de diciembre. Con esa reunión termina el periodo de Jonathan Heath en la Junta de Gobierno. Mientras tanto, el banco reafirma que mantendrá el compromiso de lograr una inflación baja y estable, aunque el recorte haya dejado a más de un observador rascándose la cabeza.



