La segunda administración de Trump convirtió las criptomonedas en un negocio floreciente para varias empresas financieras digitales. Sin embargo, algunos inversores ya preparan el paraguas ante la posibilidad de que los demócratas ganen las elecciones de mitad de mandato y controlen el Congreso. Esa victoria, según las apuestas, traería regulaciones más estrictas y posibles investigaciones contra el propio Trump.
El costo de protegerse contra una caída del diez por ciento en Coinbase ha alcanzado niveles no vistos desde abril. En Strategy Inc. el indicador marca su punto más alto desde junio. Los fondos cotizados Global X Blockchain y Amplify Blockchain Technology sufrieron salidas de capital el mes pasado, como si los inversores hubieran olido el cambio de viento.
Coinbase perdió un veintitrés por ciento en octubre, Galaxy Digital un treinta y Strategy un quince. El intento de robo de seis coma tres mil millones de dólares a Binance añadió más leña al fuego regulatorio. Los analistas advierten que un escrutinio mayor en ciberseguridad y custodia podría complicar aún más el panorama.
Las empresas intentan diversificarse hacia tokenización y mercados de predicción, pero siguen dependiendo de las criptomonedas como quien vive de un solo plato. Si los demócratas logran mayoría en ambas cámaras, Elizabeth Warren podría presidir el Comité Bancario del Senado, un escenario que los analistas califican como el más negativo para el sector.
Los mercados de predicción, que gozaron de apoyo federal con Trump, podrían enfrentar obstáculos legales. Mientras tanto, plataformas consolidadas como Cboe y CME Group podrían beneficiarse de un entorno más regulado. Los inversores ya miran hacia las elecciones de dos mil veintiocho, donde el debate sobre las criptomonedas volverá a encenderse con nuevos candidatos.




