La empresa de la manzana mordida soltó las primeras versiones de prueba de iOS 27.3 y watchOS 27.3, donde destaca una función de inteligencia artificial que usa el micrófono para captar conversaciones cercanas. El chisme se activa en los relojes Series 12 y Ultra 4, y promete resumir lo que se platicó como si fuera un amigo metiche que nunca se calla. Todo esto sigue en fase beta y solo funciona en inglés por ahora.
La herramienta Siri Recap convierte las pláticas en listas ordenadas, mientras que Live Rewind reproduce los últimos quince segundos de cualquier charla. Apple puso de ejemplo volver a escucharle a la mesera en un restaurante para no pedirle que repita el pedido. La idea suena práctica hasta que uno piensa en la suegra sentada al lado grabando todo sin permiso.
Los abogados de varios estados ya afilan los lápices porque las leyes de escuchas exigen que todas las partes acepten ser grabadas. Apple asegura que el audio se procesa dentro del aparato, que no se guarda nada y que el sistema avisa con un pitido cuando empieza a resumir. Aun así, la compañía se suma a Meta en la carrera por meter inteligencia artificial en la vida diaria hasta en los momentos más incómodos.
Además de los micrófonos indiscretos, llegó una versión renovada de la aplicación Salud con pestañas de información, longevidad y una calculadora que estima la edad real del cuerpo según pasos, corazón y metabolismo. Estas funciones ya existían en otras plataformas, pero Apple las empaqueta como si fueran descubrimiento propio. El lanzamiento completo de todo el paquete está programado para diciembre.
La privacidad sigue siendo el punto débil: aunque el sistema promete no atribuir frases a personas concretas y evitar datos sensibles, el simple hecho de llevar un espía en la muñeca genera más recelo que un micrófono oculto en un ascensor. Los usuarios tendrán que decidir si prefieren que su reloj los ayude o que simplemente se quede callado.




