Apple registró ingresos de 114.500 millones de dólares en su trimestre fiscal que terminó el 26 de septiembre, apenas por encima de los 113.500 millones que esperaban los analistas. El crecimiento se redujo al 12 por ciento frente al 16 por ciento del trimestre anterior. El nuevo jefe ejecutivo John Ternus tuvo que lidiar con este panorama desde su primer mes en el cargo.
El iPhone, la gran fuente de dinero de la empresa, vendió 57.600 millones de dólares y superó las previsiones. En cambio las ventas en China llegaron a 17.500 millones pero quedaron más de mil millones por debajo de lo calculado. Los números del iPad y los dispositivos portátiles también se quedaron cortos.
Los ingresos por Mac subieron un 24 por ciento hasta 10.800 millones de dólares, muy por encima de lo previsto. Los servicios como la App Store y el streaming alcanzaron 31.600 millones y cumplieron justo con las estimaciones. Las acciones de la compañía apenas subieron menos de un uno por ciento tras conocerse los resultados.
Los nuevos productos como el iPhone Duo plegable y el MacBook Pro con pantalla táctil todavía no estaban a la venta en ese trimestre. Apple espera que estos aparatos impulsen las cifras navideñas. La empresa había pronosticado un crecimiento general entre el 9 y el 11 por ciento.
Los auriculares y relojes inteligentes generaron solo 8.300 millones de dólares, un 7,9 por ciento menos que el año anterior y por debajo de lo esperado. Los analistas observan ahora si el calendario de lanzamientos logrará compensar las debilidades regionales. Al final el trimestre dejó un sabor agridulce para los inversores.




