La Secretaría de Movilidad y el Gobierno de la Ciudad de México anunciaron que desde noviembre los vehículos eléctricos personales que superen ciertos límites de velocidad y peso necesitarán placas, tarjeta de circulación y licencia. La medida busca poner orden en las calles sin complicar la vida de quienes solo usan unidades básicas, y ya se definieron plazos claros para evitar sorpresas.
La regulación distingue entre VEMEPE, que rebasan 25 kilómetros por hora y pesan más de 35 kilos, y los VEP más ligeros que solo requieren un distintivo. Quienes compraron su unidad antes del primero de julio de 2026 tienen hasta el 20 de noviembre de ese mismo año para regularizarla. Las placas cuestan 709 pesos y la licencia depende de la categoría del vehículo, mientras que las bicis de pedaleo asistido quedan exentas. El esquema refleja una planeación detallada que clasifica cada aparato según sus especificaciones técnicas antes de aplicar cualquier trámite.
Las multas arrancan en 10 UMAs, unos mil 130 pesos, y suben según la reincidencia o faltas como circular sin casco o por carriles prohibidos. Las autoridades también prevén hasta 30 UMAs por conductas graves, lo que demuestra que el objetivo es fomentar el respeto sin crear un sistema excesivo. El secretario de Seguridad Ciudadana aclaró que la primera infracción funciona como recordatorio antes de sanciones mayores.
Al final, la Ciudad de México demuestra que puede regular el tránsito eléctrico con reglas claras y tiempos razonables, dejando en ridículo cualquier queja exagerada sobre supuestos controles excesivos.




