La cadena de cafeterías Starbucks anunció que está probando sistemas de inteligencia artificial en sus ventanillas de autoservicio. El objetivo es que la tecnología ayude a los empleados a registrar los pedidos con mayor precisión mientras ellos charlan con los clientes. El director ejecutivo Brian Niccol explicó que esto permitiría a los baristas concentrarse en la atención personal sin perder tiempo tecleando.
La empresa también explora una herramienta que reconozca a los clientes habituales al llegar al local. De esta forma podría mostrarles menús digitales adaptados a sus gustos y agilizar el pago. Niccol señaló que el proyecto está en fase inicial y que solo ampliarán las funciones que demuestren utilidad real.
Otras cadenas ya han experimentado con sistemas similares, aunque con resultados dispares. Burger King decidió no ampliar su prueba de inteligencia artificial porque los clientes prefieren hablar con personas. McDonald’s, por su parte, asegura que su versión podría ahorrar decenas de horas de trabajo por restaurante cada semana.
Los resultados trimestrales de Starbucks superaron las expectativas del mercado. El crecimiento se atribuye a la renovación de locales, la mejora en el servicio y el lanzamiento de nuevos productos. Las ventas comparables en Estados Unidos aumentaron un 7,7 por ciento.
Los ejecutivos insisten en que la tecnología solo servirá de apoyo y no reemplazará la interacción humana. Aun así, la idea de que una máquina sepa tu pedido antes de que abras la boca genera más de una broma entre los clientes habituales.




