El ingeniero que rompió con el PRI y armó el PRD como quien arma un rompecabezas sin instrucciones completas, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, falleció este miércoles a los 92 años. Su vida política fue un viaje largo por carreteras llenas de baches, desde la Corriente Democrática hasta la jefatura de Gobierno del Distrito Federal en 1997.
Nacido en 1934, hijo de Lázaro Cárdenas, estudió ingeniería en la UNAM y empezó en el PRI como senador y gobernador de Michoacán entre 1980 y 1986. En 1986 formó la Corriente Democrática con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez para pedir apertura interna, pero al no ponerse de acuerdo se fue y creó el Frente Democrático Nacional. En 1988 compitió por la Presidencia y quedó en segundo lugar tras la famosa “caída del sistema”, ese apagón que parecía sacado de una comedia de equivocaciones. Un año después, el 5 de mayo de 1989, fundó el PRD y fue su primer presidente hasta 1993. Volvió a candidatearse en 1994 y 2000 sin ganar.
En 1997 ganó la primera elección popular para gobernar la Ciudad de México, un cambio que quitó el dedazo presidencial. Estuvo al frente hasta 1999. En 2014 renunció al PRD por diferencias internas y años después cuestionó algunas políticas energéticas y de seguridad de Andrés Manuel López Obrador, aunque en 2024 respaldó a Claudia Sheinbaum. En 2026 el IPN le dio el Doctorado Honoris Causa y la UNAM creó la Cátedra Extraordinaria Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano sobre democracia.
Su libro *Por una democracia progresista* de 2021 resume su defensa de la soberanía, los recursos y la justicia social. Con su partida termina una etapa de la izquierda mexicana que empezó con rupturas y terminó con una huella electoral difícil de borrar, aunque el sistema siga tropezando con los mismos cables.




