El Ministerio de Relaciones Exteriores activó la urgencia manifiesta para que Thomas Greg & Sons siga imprimiendo pasaportes sin interrupción. La medida responde a la suspensión judicial del nuevo modelo que involucraba a la Imprenta Nacional. Todo quedó sellado con la Resolución 12973 del 17 de septiembre de 2026.
La empresa ya operaba hasta julio de 2026 y mantiene planta, personal y proveedores listos. Ahora forma parte de la Unión Temporal Documentos de Viaje 2027 junto con Thales. El acuerdo mantiene los mismos precios de siempre: pasaporte ordinario en 195.600 pesos, ejecutivo en 335.400 y de emergencia en 201.700.
El inventario de libretas se acaba en noviembre y cualquier operador nuevo tardaría meses en certificarse. Esta solución permite reiniciar todo en veinte días hábiles. Así se evita tener tres diseños distintos de pasaporte circulando y complicando la vida a los controles migratorios del mundo.
El contrato máximo llega a 240.352 millones de pesos y rige hasta 2027. No hay aumentos por inflación ni por dólar, lo que significa que el ciudadano paga exactamente lo mismo que antes. La urgencia durará hasta que el tribunal levante la suspensión o aparezca un nuevo contratista.
Mientras tanto, la Cancillería ya tiene cronograma para la licitación pública definitiva. El mecanismo de urgencia, previsto en la Ley 80, queda bajo revisión posterior de la Contraloría. Al final, el pasaporte sigue saliendo, pero el trámite parece sacado de una comedia de enredos burocráticos.




