Las empresas argentinas que cotizan en Wall Street muestran dos caras ante los inversores: una de riesgo extremo por los vaivenes del país y otra de oportunidad porque sus precios siguen muy bajos respecto a sus máximos históricos. Los analistas locales e internacionales ven catalizadores que podrían impulsarlas, aunque nadie garantiza que el camino sea suave.
Central Puerto destaca entre las favoritas con un potencial de alza del 99,7 por ciento. Sus papeles cerraron a 11,77 dólares mientras el precio objetivo promedio alcanza los 23,51 dólares. Citi, Allaria, Adcap y Santander publicaron recomendaciones de compra con objetivos que van desde 20 hasta 25,05 dólares.
BBVA Argentina ofrece un margen alcista del 72,4 por ciento según el consenso. Cotiza a 12,50 dólares y los brokers le asignan un valor esperado de 21,55 dólares. Itaú apunta a 26 dólares y HSBC a 20, aunque UBS y Latin Securities son más cautos con 15 y 17 dólares respectivamente.
Supervielle y Transportadora de Gas del Sur completan el podio con subidas proyectadas cercanas al 66 por ciento. Supervielle pasa de 7,23 a un objetivo de 12,06 dólares, mientras que TGS podría trepar de 25,94 a 43,23 dólares si se cumplen las estimaciones de Citi, Itaú y Morgan Stanley.
La distribuidora EDN quedó fuera del análisis porque solo cuenta con dos informes de cobertura, insuficientes para formar un consenso confiable. El resto de las compañías presenta reportes más variados que permiten comparar visiones optimistas y moderadas.
En resumen, los precios actuales parecen gangas para quien tolere los sobresaltos políticos y económicos, siempre que los catalizadores lleguen antes de que el próximo vaivén los vuelva a hundir.




