Durante una reunión realizada en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum, surgieron diferencias entre los partidos aliados de Morena respecto al llamado “plan B”, principalmente por las objeciones del Partido del Trabajo (PT), mientras que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) adelantó su respaldo a los puntos centrales de la propuesta.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, llamó a los partidos aliados a sumarse a la iniciativa y consideró que la invitación de la mandataria al diálogo fue un gesto para evitar que un desacuerdo legislativo derivara en una ruptura política mayor.
De acuerdo con legisladores presentes en el encuentro, la presidenta manifestó inconformidad por el rechazo previo a su propuesta de reforma electoral, aunque reconocían que el proyecto no contaba con los votos necesarios para su aprobación.
Tras retirarse Sheinbaum alrededor de las 21:00 horas, la reunión continuó con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y con el coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia, el ministro en retiro Arturo Zaldívar. Las conversaciones se extendieron hasta la madrugada del jueves.
Durante la discusión, el PT reiteró sus críticas al proyecto, al considerar que algunas medidas —como la posible reducción de salarios de diputados locales y la disminución del número de regidores en los municipios— podrían afectar a ese partido y favorecer la consolidación de Morena como fuerza política predominante.
Tras el encuentro, se abrió una etapa de negociación política para que Morena, el PT y el PVEM definan su postura final antes de que el proyecto llegue al Congreso de la Unión. Los representantes de los tres partidos fueron citados nuevamente a dialogar en la Secretaría de Gobernación.
Monreal señaló que el llamado “plan B” no sólo contempla modificaciones a leyes secundarias, sino también cambios constitucionales, por lo que insistió en que los partidos aliados deberían reconsiderar su posición y sumarse a la propuesta.
Asimismo, el legislador no descartó que la dirigencia de Morena pueda llamar la atención a diputados de su bancada que votaron en contra de la iniciativa o que se ausentaron durante la votación. Entre ellos mencionó a Olga Sánchez Cordero, quien —según dijo— pasó lista en la sesión legislativa pero se retiró antes de emitir su voto.



