La Selección Mexicana Sub 20 selló su boleto a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 tras derrotar 2-1 a Canadá en el Estadio Banorte. El triunfo convierte al equipo tricolor en aspirante a su tercera presea olímpica, después del oro de Londres 2012 y el bronce de Tokio 2020. La afición ya imagina a los jóvenes plantando árboles de laurel en vez de solo goles, mientras los veteranos observan desde la grada con cara de “yo ya estuve ahí”.
Varios jugadores de esta generación cumplen el límite de edad máxima de 23 años para 2028 y podrían formar la base del plantel. Entre los nombres que suenan están el portero Raúl Rangel, el defensor Johan Vázquez, el mediocampista Erick Lira y posibles refuerzos como Raúl Jiménez, Julián Quiñones, Armando González o Santiago Giménez. El director técnico podrá sumar hasta tres jugadores mayores para reforzar posiciones clave donde la calidad actual sea menor. La experiencia de figuras como Gilberto Mora, Obed Vargas y Elías Montiel también podría sumarse para dar mayor solidez al grupo que no participó en este preolímpico.
La victoria revive el recuerdo de Oribe Peralta como figura ante Brasil en Wembley y del equipo dirigido por Jaime Lozano que logró el bronce en Tokio. México busca compensar la ausencia en París 2024 con una nueva generación que ya entiende que clasificar es solo el primer paso antes de convertir estadios en campos de batalla.
El fútbol mexicano demuestra una vez más que sabe cuándo llegar a tiempo a la fiesta olímpica sin necesidad de pedir permiso.




