La Secretaría de Bienestar del Estado de México acaba de recordar que los programas sociales no se compran con monedas mágicas ni con promesas de atajos celestiales. Quien cobra por inscribirte ya está fuera del reglamento oficial y, de paso, fuera de la cordura. La advertencia llegó por redes y apunta directo a quienes intentan convertir la gratuidad en negocio personal.
Los estafadores aparecen como vendedores de alfombras voladoras que solo funcionan en dibujos animados. Ofrecen “agilizar” trámites a cambio de efectivo y terminan entregando solo un recibo imaginario. El gobierno responde con la misma seriedad de siempre: nada cuesta, todo se hace en persona por canales oficiales. En los 125 municipios del Edomex, las mujeres de 18 a 59 años reciben cada bimestre 2,500 pesos depositados directamente en la tarjeta Mujeres con Bienestar, divididos en cinco grupos según la inicial de su CURP. Sin intermediarios, sin peajes ni fantasmas administrativos.
Además del apoyo económico, el programa incluye consultas médicas, atención psicológica, nutricional y legal a distancia, servicios para hasta tres hijos menores y hasta veterinaria para mascotas. Hay seguro de vida de hasta 35,000 pesos más servicios funerarios completos, y el Centro de Capacitación Digital ofrece cursos para autoempleo y estudios. El padrón ya suma 700,000 beneficiarias tras sumar 50,000 nuevas inscritas.
Al final, quien intenta cobrar por algo gratuito solo demuestra que su mayor talento es convertir la paciencia oficial en un chiste involuntario.





