En agosto de 2013, un Marc Cucurella de apenas quince años viajó a la Ciudad de México con el Barcelona juvenil para disputar la Copa Independencia Sub-17 en las instalaciones de Coapa. El lateral izquierdo catalán jugó como titular contra Pumas, pero el equipo universitario lo eliminó sin piedad con un 2-0 que hoy parece un detalle menor comparado con lo que vino después.
Trece años más tarde, el mismo defensor que fue eliminado en cuartos de final ha conquistado la Copa del Mundo 2026 con España, disputando los ocho partidos como titular y acumulando 759 minutos. Registró dos asistencias en la victoria por 3-0 ante Austria y completó los 120 minutos de la final contra Argentina, donde España se impuso 1-0 en tiempo extra. Su rendimiento en Inglaterra con Brighton y Chelsea lo llevó al Real Madrid por cerca de 60 millones de euros y un contrato de seis temporadas.
La trayectoria del ahora lateral madridista incluye pasos por La Masia, Barcelona B, Eibar y Getafe antes de consolidarse en la Premier. Aquella derrota juvenil ante Pumas, lejos de marcar un tropiezo definitivo, quedó como una anécdota que contrasta con su actual estatus de campeón del mundo y fichaje millonario.
Al final, el fútbol demostró que perder en Coapa a los quince años puede ser el mejor entrenamiento posible para levantar trofeos años después.




