En la mañanera del jueves 6 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reunió a un comité de expertos que presentó un análisis detallado sobre la viabilidad del fracking en México. El grupo expuso qué países sirvieron de referencia para diseñar un esquema de gas no convencional con menor impacto ambiental, todo sin convertir la discusión en un circo mediático de alarmas exageradas.
La periodista Alma América Porres Luna preguntó por la experiencia internacional y un especialista confirmó que se revisaron las mejores prácticas de Estados Unidos, Canadá y Argentina, concentrándose en innovaciones de los últimos cinco años. El Dr. Rodolfo Omar Arellano Aguilar detalló cómo algunas regiones canadienses redujeron riesgos y cómo Pensilvania maneja residuos con regulaciones estrictas. Explicó que dentro de Estados Unidos hay diferencias estatales notables, y que México busca copiar solo lo que funciona, separando claramente impacto de riesgo como conceptos distintos. Sheinbaum añadió a Noruega por sus desarrollos tecnológicos aplicables al sector energético.
El comité descartó la cuenca Tampico-Misantla por su alta densidad poblacional e importante presencia indígena. Las perforaciones evitarán acuíferos al buscar agua salada. Los avances se reportarán cada dos meses, con el siguiente en octubre.
Al final, el asunto quedó como una tarea técnica ordenada y no como el apocalipsis que algunos pronostican con demasiada facilidad.



