En el marco de la celebración del partido número 1.000 en la historia de los Mundiales, disputado en el Estadio BBVA de Monterrey entre Japón y Túnez, la afición regiomontana protagonizó un momento que rápidamente se volvió viral.
Cuando apareció en las pantallas gigantes la imagen de Lionel Messi levantando la Copa del Mundo, el estadio estalló en abucheos generalizados, recordando el rechazo que el astro argentino ha recibido en ocasiones previas en suelo mexicano.
La reacción contrastó fuertemente con el homenaje a Sergio Ramos, quien fue ovacionado de pie al enviar un mensaje especial como ex capitán de los Rayados y leyenda del fútbol mundial.
El incidente refleja la pasión dividida que genera el fútbol en México, donde Messi es admirado por su talento pero también criticado por algunos sectores.
Mientras tanto, Ramos, que dejó una huella positiva durante su paso por Monterrey, recibió el cariño del público local en una noche histórica para el Estadio BBVA y para la Copa del Mundo.
El partido en sí marcó un hito para el torneo, celebrado con gran ambiente en las calles y tribunas de la Sultana del Norte




