Baja California debe avanzar hacia un modelo de desarrollo que atienda las necesidades particulares de cada municipio y permita que el bienestar llegue a todas las comunidades de la entidad, sostuvo el alcalde de Tijuana con licencia, Ismael Burgueño Ruiz. El también aspirante político planteó la importancia de mantener una visión integral del estado, en la que ningún municipio quede rezagado frente a las dinámicas de crecimiento regional.
Burgueño señaló que gobernar bajo los principios de la Cuarta Transformación implica conocer a fondo las condiciones particulares de cada región, reconociendo que las prioridades de Tijuana no son necesariamente las mismas que enfrentan Mexicali, San Quintín, San Felipe, Ensenada, Tecate o Playas de Rosarito. Esta diversidad de contextos, dijo, obliga a las autoridades a diseñar políticas públicas diferenciadas y sensibles a la realidad de cada comunidad.
El edil con licencia insistió en que un verdadero proyecto de transformación debe garantizar que los beneficios del desarrollo estatal no se concentren en unas cuantas ciudades, sino que se distribuyan de manera equitativa entre los siete municipios de Baja California, atendiendo tanto a las zonas urbanas como a las rurales y fronterizas de la entidad.



