Zelenski avisa que el cielo ruso ahora viene con drones de regalo

Must read

Volodímir Zelenski, el presidente ucraniano que ya habla con la soltura de quien lleva años improvisando en medio del caos, salió ayer 1 de septiembre a mandar un recado a todas las aerolíneas y aseguradoras del planeta: el espacio aéreo ruso se está poniendo más peligroso que cruce de avenida en hora pico sin semáforo. “Queremos avisar a todo el que todavía usa los cielos y aeropuertos principales de Rusia: se está volviendo completamente inseguro”, soltó durante un discurso, con esa calma de quien anuncia que el ascensor del edificio ya no es de fiar.

Aclaró, por si acaso, que Ucrania no va contra la aviación civil. Nada de tumbar aviones de turistas que van a ver la nieve. Pero drones ucranianos habrá, y quien vuele por ahí que lo tenga en cuenta como quien revisa el bolsillo antes de subir a un taxi de dudosa reputación. “Aunque las autoridades rusas no lo digan oficialmente, el espacio aéreo se cerrará de facto. La guerra que Rusia empezó le está cerrando sus propios cielos”, añadió, con la ironía justa de quien devuelve el regalo envuelto en el mismo papel.

Vladímir Putin no tardó en contestar y calificó el anuncio de “declaración de terrorismo de Estado”. “Nos piden retomar las negociaciones… pero con terroristas no se negocia”, lanzó en rueda de prensa televisada, poniendo cara de quien se niega a discutir la cuenta del restaurante porque “el menú estaba claro desde el principio”. Luego, en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Kirguistán, reconoció que los ataques ucranianos contra refinerías e infraestructuras civiles sí han causado daños… sobre todo porque “no estaban protegidas”. Traducción libre: el candado estaba de adorno y el ladrón pasó de largo por la puerta abierta.

Ucrania lleva meses intensificando golpes contra almacenes, instalaciones petroleras y portuarias en Rusia y territorios ocupados. Mientras las aerolíneas europeas y estadounidenses ya evitaban esos cielos como quien esquiva a un ex en una fiesta, compañías de China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y otros países del Golfo seguían usándolos tan campantes. Ahora el mensaje es claro: el cielo ruso se está convirtiendo en zona de drones sueltos, y quien quiera pasar que lleve paraguas, casco y una buena póliza… si es que alguna aseguradora todavía se anima a cubrir el show.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article