Resulta que el veterano Luiz Inácio Lula da Silva sigue mandando en las encuestas brasileñas, aunque su ventaja sobre Flavio Bolsonaro se está encogiendo más rápido que el aguinaldo en enero. Según el sondeo de CNT/MDA de este martes, en una hipotética segunda vuelta el presidente sacaría un 48 por ciento de los votos contra el 39,1 por ciento del hijo del expresidente. En junio la brecha era un poquito más holgada: 49,3 contra 36,8. Vamos, que Flavio está cerrando la distancia como quien se come la última empanada de la bandeja sin que nadie lo vea.
En la primera vuelta la película casi no se mueve: Lula lidera con 42,4 por ciento, prácticamente igual que hace un par de meses, mientras Flavio Bolsonaro se queda en 28,7. Detrás aparecen Ronaldo Caiado con un 4 por ciento, Romeu Zema con 3,3 y Renan Santos con 2,8, porcentajes que parecen más propina de restaurante que aspiración presidencial. Como es tradición en estas tierras, si nadie supera el 50 por ciento de los sufragios válidos, los dos más votados se van al balotaje a verse las caras como en final de torneo de barrio.
La encuesta habló con 2.002 brasileños entre el 5 y el 9 de agosto en 140 municipios, con un margen de error de 2,2 puntos que da para que cualquiera se acomode el discurso a conveniencia. Mientras tanto, la carrera hacia octubre sigue tan abierta como la puerta de la nevera a medianoche: Lula adelante, Flavio acechando y el resto mirando desde la grada con palomitas.




