El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció como “abuso” e “injerencia” la expulsión por parte de Estados Unidos del agregado de seguridad brasileño en Miami, el comisario Marcelo Ivo de Carvalho. El agente fue acusado de manipular el sistema migratorio estadounidense para facilitar la detención del exjefe de Inteligencia Alexandre Ramagem en Orlando el 13 de abril.
Carvalho actuaba como enlace con las autoridades de inmigración (ICE). Washington justificó la medida al considerar que ningún extranjero puede interferir en sus procedimientos migratorios para extender persecuciones políticas, en lugar de usar canales formales de extradición.
Desde Alemania, Lula advirtió que Brasil estudiará medidas de reciprocidad. “Si hubo un abuso estadounidense con respecto a nuestro policía, nosotros vamos a hacer reciprocidad con los suyos en Brasil”, declaró, rechazando cualquier injerencia externa.
El caso tensiona las relaciones bilaterales. Ramagem fue condenado en Brasil a 16 años de prisión por su presunta participación en el intento de golpe de enero de 2023. Lula exige su retorno, mientras EE.UU. defiende la integridad de su sistema migratorio.


