La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) inició la jornada con pérdidas, en contraste con el desempeño positivo de los principales índices de Wall Street, en un entorno marcado por señales mixtas sobre el conflicto en Medio Oriente. La cautela entre inversionistas locales presionó al índice S&P/BMV IPC, que registró una baja en las primeras operaciones.
En Estados Unidos, los mercados accionarios mostraron avances moderados impulsados por expectativas de progreso en las negociaciones geopolíticas y sólidos reportes corporativos. Indicadores como el Dow Jones, el Nasdaq y el S&P 500 lograron mantenerse en terreno positivo, reflejando un mayor apetito por el riesgo entre inversionistas internacionales.
Uno de los factores clave fue la caída en los precios del petróleo, lo que redujo la demanda de activos refugio y alivió parte de las presiones inflacionarias. El retroceso del crudo también contribuyó a moderar la volatilidad en los mercados, aunque no eliminó la incertidumbre relacionada con el desarrollo del conflicto en la región.
En el mercado cambiario, el peso mexicano mostró una ligera depreciación frente al dólar, que se fortaleció de manera moderada. Analistas advierten que, pese al optimismo parcial en algunos mercados, la evolución de las negociaciones en Medio Oriente seguirá siendo un factor determinante para el comportamiento de los activos financieros en el corto plazo.


