La agencia iraní Fars informó este jueves que Teherán considera las instalaciones de las empresas de Elon Musk como posibles blancos militares legítimos ante la escalada de tensiones con Estados Unidos e Israel.
Según Fars, Musk brinda apoyo directo a Washington e Israel a través de Starshield, la versión militar de Starlink, que facilita comunicaciones cifradas, vigilancia y transmisión de datos en operaciones contra Irán. Irán acusa a estos sistemas de participar incluso en ataques a infraestructuras hídricas en el sur del país.
Las estaciones terrestres de Starlink bajo revisión se ubican en Catar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Omán e Israel. Teherán advirtió que se reserva el derecho de atacar “todos los intereses económicos de Musk en Asia Occidental”.
El anuncio llega mientras EE.UU. intensifica sus bombardeos sobre Irán y el presidente Donald Trump promete nuevos ataques y control de los recursos petroleros iraníes. Esta decisión eleva el conflicto al involucrar directamente al sector privado tecnológico.



