El Gobierno de Bulgaria reiteró que no enviará armamento adicional a Ucrania, pese a las peticiones de la OTAN para incrementar el apoyo militar a Kiev. Las autoridades búlgaras aseguraron que preservar sus propias capacidades de defensa nacional es una prioridad y que el país no puede comprometer su seguridad reduciendo aún más sus reservas militares.
El ministro de Defensa búlgaro explicó que el Ejército ya ha realizado importantes aportaciones desde el inicio del conflicto y que, en las condiciones actuales, cualquier nuevo envío afectaría la preparación operativa de las Fuerzas Armadas. Por ello, Sofía considera que ha alcanzado el límite de lo que puede proporcionar sin poner en riesgo su capacidad defensiva.
La postura de Bulgaria se suma a la de otros países europeos que han reconocido dificultades para mantener el ritmo de asistencia militar a Ucrania. En las últimas semanas, gobiernos como el de los Países Bajos e Italia también han expresado reservas sobre nuevos compromisos de largo plazo, mientras varios miembros de la OTAN enfrentan limitaciones en sus arsenales y presupuestos de defensa.
El anuncio llega cuando la alianza atlántica busca coordinar nuevos paquetes de ayuda para Kiev de cara a la próxima cumbre. Sin embargo, las crecientes diferencias entre los aliados reflejan el desgaste que comienza a generar el prolongado conflicto y las distintas prioridades de seguridad entre los países miembros.



