Bloomberg advierte que el nuevo plan quinquenal de China, aprobado en marzo, representa una amenaza existencial para la economía europea. El documento busca un fuerte salto tecnológico que impacta directamente en los sectores industriales donde Europa aún es competitiva.
Pekín acelerará su desarrollo en química, maquinaria, robótica, biomedicina, energía de fusión, computación cuántica y 6G. Los planes anteriores chinos se cumplieron con precisión, generando un creciente déficit comercial y feroz competencia para el Viejo Continente.
Alemania es uno de los más afectados: su economía apenas crece desde la pandemia y su manufactura acumula años de caída. China ya desplazó a Europa como mayor exportador mundial de automóviles con vehículos eléctricos más baratos que compiten con Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz.
Expertos citados por Bloomberg indican que China ya no compite solo por volumen, sino por calidad y eficiencia. Analistas como Reinhard Buetikofer alertan de una posible “desindustrialización made in China” y exigen a Bruselas medidas urgentes para proteger su industria.


