La embotelladora Coca-Cola FEMSA reportó una caída en su utilidad neta durante el primer trimestre de 2026, afectada por un entorno de menores ventas y un incremento en sus costos operativos. Este resultado refleja los retos que enfrenta la compañía en medio de un consumo más moderado y presiones inflacionarias.
De acuerdo con su reporte financiero, la utilidad neta disminuyó a doble dígito en comparación anual, influida por mayores gastos financieros y efectos cambiarios adversos. Aunque los ingresos mostraron un ligero crecimiento, estos no fueron suficientes para compensar el aumento en costos y la debilidad en algunos mercados clave.
El desempeño también estuvo marcado por un crecimiento limitado en el volumen de ventas, lo que evidencia una desaceleración en la demanda, particularmente en México. Factores como el encarecimiento de productos y cambios en el consumo impactaron el comportamiento de los clientes durante el periodo.
Pese a este panorama, la empresa logró mantener estabilidad en su flujo operativo, que registró un ligero incremento. Analistas consideran que, aunque el entorno sigue siendo desafiante, la compañía podría mejorar su desempeño en los próximos trimestres, apoyada en estrategias comerciales y eventos de alto consumo como el Mundial de 2026.


