Durante 2025, la población ocupada en México alcanzó los 60.38 millones de personas al cierre de diciembre, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI. Esto representó un aumento anual de 1 millón 57 mil 970 empleos respecto a diciembre de 2024, manteniendo la tasa de desocupación en un bajo 2.4 por ciento, sin cambios interanuales.
El crecimiento se concentró en la informalidad, que generó 1 millón 161 mil 926 puestos adicionales, elevando el total de trabajadores informales a 32.98 millones. En contraste, la ocupación formal disminuyó en 103 mil 956 plazas, quedando en 27.39 millones. Como resultado, la tasa de informalidad laboral subió al 54.6 por ciento, desde el 53.7 por ciento registrado un año antes.
El sector terciario (comercio y servicios) lideró la creación de empleo con 735 mil 564 plazas nuevas, destacando el comercio (852 mil) y restaurantes/alojamiento (353 mil). El sector primario sumó 500 mil empleos, mientras que el secundario perdió 153 mil, principalmente por caídas en construcción (-237 mil), aunque la manufactura ganó ligeramente.
El panorama revela un empleo precario: aumentaron los trabajadores por cuenta propia y aquellos con ingresos bajos (hasta uno o dos salarios mínimos), mientras que los puestos mejor remunerados (más de cinco salarios mínimos) se redujeron en 230 mil. Esto subraya la persistente dependencia de la informalidad para absorber la fuerza laboral en México.




