El gobierno federal alista un arancel de hasta 50% a vehículos importados de China, que podría anunciarse en las próximas semanas. La medida busca proteger la industria automotriz nacional y aumentar la recaudación fiscal ante la revisión del T-MEC en 2026.Los autos chinos ya captan casi el 20% del mercado mexicano.
Expertos coinciden en que es una concesión anticipada a Donald Trump, quien presiona contra el avance chino en Norteamérica.Gabriela Siller (Grupo Financiero BASE) afirmó: “México quiere quedar bien con Trump y además necesita recursos; este arancel cumple ambos objetivos”. Alejandro Padilla (Banorte) lo ve como “moneda de cambio” para suavizar la renegociación del tratado.
Analistas advierten que, aunque blindaría a las armadoras instaladas en México, elevaría precios para los consumidores y podría generar tensiones comerciales con Pekín. El anuncio se daría en medio de la creciente llegada de marcas como BYD, MG y Chery, que aprovetan el decreto PROSEC para importar con bajos aranceles.




