El desempeño de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 también tuvo un efecto positivo en el consumo dentro del Estadio Azteca. Cada anotación del equipo nacional provocó un incremento inmediato en las ventas de alimentos, bebidas y productos oficiales, de acuerdo con datos recopilados por los operadores comerciales del inmueble durante el torneo. El entusiasmo de los aficionados se tradujo en una mayor actividad económica en cada encuentro disputado.
Las cifras muestran que, tras cada gol de México, las compras aumentaban de forma considerable en los puntos de venta instalados dentro del estadio. Los comercios reportaron una mayor demanda de cerveza, refrescos, botanas y artículos conmemorativos, impulsada por la celebración de los asistentes. El comportamiento se repitió durante los distintos partidos de la selección, convirtiéndose en un patrón constante a lo largo de la competencia.
Los organizadores destacaron que el Mundial representó una oportunidad para implementar herramientas tecnológicas que permitieron monitorear en tiempo real el comportamiento de los consumidores. Esta información facilitó el reabastecimiento de productos y una mejor distribución del personal, reduciendo tiempos de espera y mejorando la experiencia de los asistentes.
Especialistas consideran que los resultados reflejan el impacto económico que generan los grandes eventos deportivos sobre el consumo. Además del beneficio para los operadores del estadio, el incremento en las ventas evidenció cómo el éxito deportivo puede traducirse en mayores ingresos para comercios y empresas vinculadas a la organización de espectáculos de talla internacional.




