El abogado y candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella se presenta como un exitoso empresario que construyó su fortuna gracias al trabajo y al emprendimiento. Sin embargo, detrás de esa imagen de hombre hecho a sí mismo existe una trayectoria marcada por la defensa de figuras vinculadas a algunos de los mayores escándalos de corrupción, narcotráfico y paramilitarismo que ha conocido Colombia en las últimas décadas.
A lo largo de su carrera, De la Espriella representó legalmente a personajes como David Murcia Guzmán, condenado por lavado de activos y fraude financiero; los hermanos Nule, involucrados en uno de los mayores casos de corrupción en contratos públicos; y el exsenador Jorge Visbal Martelo, condenado por sus nexos con grupos paramilitares. Además, también participó en la defensa de Diego Fernando Murillo, alias «Don Berna», uno de los jefes más conocidos de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia. Aunque ejercer la defensa jurídica es un derecho fundamental, sus críticos señalan que buena parte de su ascenso profesional estuvo ligado precisamente a este tipo de clientes.
La imagen pública del candidato también está construida alrededor de una vida de lujo y exclusividad. Vinos, ron premium, ropa, café, libros y hasta producciones musicales forman parte de una marca personal que promociona un estilo de vida inspirado en la alta sociedad europea. Mientras millones de colombianos enfrentan problemas económicos, De la Espriella ha convertido la ostentación en parte central de su identidad política y empresarial.
Investigaciones periodísticas señalan además que el aspirante presidencial mantiene vínculos con decenas de empresas en Colombia, Panamá y Estados Unidos, así como un importante patrimonio inmobiliario acumulado durante los años en que consolidó su carrera como abogado de personajes altamente controvertidos. Para sus detractores, su candidatura representa el intento de las élites económicas más conservadoras de recuperar el control político del país; para sus seguidores, en cambio, es la llegada de un empresario exitoso a la presidencia. La disputa ahora se traslada a las urnas.




