La industria automotriz mexicana busca consolidar al país como un centro internacional de producción y exportación de vehículos pesados. La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) destacó que México cuenta con mano de obra especializada, capacidad manufacturera y una estrecha integración comercial con Norteamérica para alcanzar este objetivo.
Durante agosto de 2026, la producción nacional alcanzó 16 mil 389 unidades, un crecimiento anual de 100.2 por ciento, mientras las exportaciones aumentaron 116.7 por ciento, hasta 14 mil 310 vehículos. Entre enero y agosto se fabricaron 101 mil 940 unidades y se exportaron 85 mil 687, reflejando una recuperación del sector.
Rogelio Arzate, presidente de ANPACT, señaló que México dispone actualmente de 12 plantas productivas y próximamente incorporará una decimotercera en Nuevo León, vinculada con Volvo. Consideró necesario atraer inversiones, fortalecer proveedores nacionales y desarrollar componentes de distintos niveles para elevar el contenido mexicano en la producción regional.
El sector también busca ampliar su participación en tecnologías eléctricas, gas natural, hidrógeno y biocombustibles. Sin embargo, enfrenta desafíos por la revisión del T-MEC y los aranceles estadounidenses. Las armadoras pretenden conservar las reglas de origen vigentes y reducir los gravámenes para fortalecer su competitividad internacional.


