Justo cuando los creyentes del bitcoin descorchaban la sidra para celebrar que su moneda digital favorita coqueteaba de nuevo con las alturas, llegó la economía real a aguarles la fiesta como suegra en luna de miel. La criptomoneda se desplomó hasta un 3,5% después de que se anunciara una noticia terrible: ¡la gente en Estados Unidos tiene trabajo! Este baldazo de agua fría mandó al bitcoin de cabeza hasta los 78.649 dólares, demostrando que en el mundo financiero no hay nada peor que las buenas noticias.
Resulta que la economía estadounidense, en un acto de pura maldad contra los inversores de cripto, creó 162.000 nuevos empleos en agosto, mucho más de lo que esperaba cualquier pesimista con corbata. Con una tasa de desempleo estancada en un mísero 4,1%, la Reserva Federal ahora tiene la excusa perfecta para subir las tasas de interés y hacer que el dinero tradicional valga algo. Esto, por supuesto, asustó a los activos de riesgo, que salieron corriendo como si hubieran visto al cobrador del Coppel.
Para el bitcoin, la barrera de los 80.000 dólares se ha convertido en esa puerta giratoria que no para de golpearle en la cara. Apenas el jueves había logrado asomar la cabeza por encima de esa cifra, en un momento de optimismo que duró menos que un político cumpliendo una promesa de campaña. Este nuevo tropezón macroeconómico confirma que su relación con ese número es más tóxica que la de un famoso con las redes sociales.
Como no podía faltar, apareció el analista de turno para explicar lo que ya todos veíamos venir con palabras más elegantes. Fabian Dori, de Sygnum Bank, básicamente dijo que esta noticia le da más munición a los «halcones» de la Fed, esos señores serios que disfrutan encareciendo el crédito. En resumen, que no canten victoria tan rápido, porque la economía real todavía tiene mucho que decir en esta telenovela financiera.
Y como en toda desgracia, el pánico es contagioso. Las empresas que viven del cuento de las criptomonedas también sintieron el golpe. La plataforma Coinbase se fue de bruces con una caída del 4%, mientras que MicroStrategy y Circle Internet Group, que tienen más bitcoins que sentido común, retrocedieron un 2% cada una. Así es el circo de las criptomonedas: un día estás en la cima del mundo y al siguiente, una simple estadística de empleo te devuelve a la cruda realidad.





