El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó que atacó con varios enjambres de drones kamikaze al grupo de ataque del portaaviones nuclear estadounidense USS Abraham Lincoln en el norte del océano Índico, cerca del estrecho de Ormuz. Según Teherán, la acción obligó al buque insignia a retirarse hacia aguas más profundas.
El incidente se produce en medio de una escalada de tensiones regionales. Irán mantiene el control del estratégico estrecho de Ormuz, vital para el transporte mundial de petróleo, y ha restringido el paso a buques considerados enemigos, mientras permite el tránsito a naciones aliadas como China, Rusia e India.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, precisó que las medidas solo afectan a “buques enemigos” y que se aplican tarifas de tránsito aprobadas por el Parlamento. Fuentes iraníes justifican la operación como defensa de su soberanía marítima.
Hasta el momento no hay confirmación independiente de daños al Abraham Lincoln. La acción eleva la confrontación entre Irán y Estados Unidos, con un impacto inmediato en los precios globales del petróleo.












