Qualcomm se harta de los teléfonos y se echa un novio millonario llamado Amazon

Must read

Qualcomm, la empresa que le pone el cerebro a tu teléfono para que puedas ver videos de gatos, ha decidido que ya se aburrió de su vida monótona. En un giro digno de telenovela, le ha puesto los cuernos al mercado de los celulares para empezar un romance tórrido con el gigante de las compras en línea, Amazon. La nueva pareja del año se dedicará a fabricar circuitos integrados a medida para que la inteligencia artificial de Amazon Web Services sea todavía más sabelotodo.

Pero esto no es amor, es un negocio con beneficios muy particulares. Como parte del acuerdo, Amazon no solo comprará procesadores como si no hubiera un mañana, sino que también recibió una opción para adquirir hasta 4 mil millones de dólares en acciones de Qualcomm. Es el equivalente corporativo a decir «claro que salgo contigo, pero primero me pones un piso a mi nombre». El pacto podría llegar a los 60 mil millones de dólares en pedidos durante la próxima década, asegurando que a Qualcomm no le falte para el café.

El director ejecutivo de Qualcomm, Cristiano Amon, está claramente en una misión para reinventarse, como un señor que se compra un deportivo rojo en la crisis de los cuarenta. Hastiado de la industria de los teléfonos, que anda más de capa caída que político en desgracia, ahora quiere jugar en las grandes ligas de los centros de datos, los coches y los ordenadores personales. Básicamente, quiere estar en todas las fiestas y que nadie se olvide de invitarlo.

Qualcomm no es el único que anda de coqueto en el barrio tecnológico, pues ya tiene en su lista de clientes a Meta y a una empresa saudí llamada Humain. Parece que la nueva moda entre los gigantes como Nvidia y AMD es este financiamiento circular, donde se invierten unos en otros en un ciclo que tiene a los críticos más confundidos que a un pulpo en un garaje. Es como si todos se pagaran la cena con el mismo billete para aparentar que tienen la cartera llena.

Por su parte, Amazon es un experto en sacarle hasta el último jugo a sus proveedores. La compañía lleva años usando esta táctica de pedir participaciones en las empresas con las que trabaja, desde aerolíneas de carga hasta fabricantes de furgonetas. Es el tipo de cliente que no solo te compra toda la mercancía, sino que de paso te pide las llaves del local y una tajada de las ganancias futuras.

Al final, esta alianza demuestra que en el mundo de la inteligencia artificial, los negocios se parecen cada vez más a un acuerdo prenupcial. Con acciones de por medio y cifras que marean, Qualcomm se asegura un futuro lejos de los teléfonos mientras Amazon sigue engordando su imperio. Es un romance por conveniencia donde, en lugar de flores, se regalan opciones de compra millonarias.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article