¡Atención, paren las rotativas! El drama económico que nadie estaba esperando finalmente llegó, con la misma emoción que un documental sobre la cría de caracoles. Resulta que las solicitudes de ayuda por desempleo en Estados Unidos aumentaron la semana pasada en la friolera de 2,000 personas, alcanzando la cifra de 206,000. Los economistas, en un alarde de precisión digno de un arquero con miopía, habían pronosticado 205,000. ¡Casi, muchachos, para la próxima aciertan!
Este «incremento» tan monumental ha dejado al mercado laboral en un estado que los expertos llaman de «contratación y despidos lentos». En otras palabras, la economía tiene el pulso de un perezoso en plena digestión. Nadie contrata con entusiasmo y a nadie lo echan con ganas, creando un limbo laboral donde todos esperan a que algo, cualquier cosa, suceda mientras revisan el teléfono por milésima vez.
Pero esperen, que aquí viene el giro dramático para mantenernos despiertos. Un informe reveló que los recortes de empleo planeados por las empresas subieron un 58%, llegando a 52,881 en agosto. ¡Sálvese quien pueda! ¡Corran a las colinas! Parece que el apocalipsis corporativo finalmente está aquí para llevarse nuestras grapadoras y sillas de oficina.
Aunque, claro, el diablo está en los detalles, y este diablo es bastante decepcionante. Resulta que esa cifra de pánico es en realidad la más baja para un mes de agosto desde el 2022. Para rematar, los despidos anunciados en lo que va del año han caído un 41% en comparación con el mismo periodo del año pasado. O sea, la gran alarma era más falsa que una moneda de tres pesos.
Con este panorama tan emocionante como ver secar la pintura, la Reserva Federal (la Fed) puede dedicarse a su pasatiempo favorito: pelear contra la inflación. Como el empleo no está ni explotando ni hundiéndose, lo dejan en piloto automático. Es como cuando tu hijo está sospechosamente callado en su cuarto; no preguntas, solo disfrutas del silencio y te concentras en que no se queme la cena. Mientras tanto, los 1.8 millones de almas que ya reciben prestaciones probablemente no lo vean tan «estable», pero esos son detalles técnicos.





