México se convertirá en el primer país en producir a escala comercial un biofungicida basado en RNA, luego de que GreenLight Biosciences anunciara una inversión de entre 50 y 100 millones de dólares. La fabricación se realizará en una planta ubicada en Ciudad de México y permitirá generar alrededor de 500 empleos. El producto recibió autorización gubernamental en un proceso que tomó nueve meses.
La compañía comenzará con dos biofungicidas dirigidos principalmente a cultivos de aguacate, fresa, uva y pepino, aunque posteriormente pretende ampliar su aplicación a maíz, algodón y otros productos agrícolas. La tecnología utiliza moléculas de RNA capaces de actuar sobre genes específicos que los hongos requieren para sobrevivir, ofreciendo un tratamiento de alta precisión.
El secretario de Salud, David Kershenobich, explicó que esta tecnología actúa sobre las plagas y no modifica los alimentos. Además, los productos se degradan naturalmente sin dejar residuos en suelo, agua o frutos. La autorización involucró a Cofepris, Senasica y Semarnat, que evaluaron las características del nuevo desarrollo biotecnológico.
Entre los primeros productos estarán DarkMite, diseñado para controlar ácaros, y Oifirax, dirigido contra infecciones provocadas por oídio. GreenLight Biosciences sostiene que su tecnología puede superar 99% de efectividad con apenas dos litros por hectárea, reduciendo al mismo tiempo el uso de plaguicidas químicos convencionales en la agricultura.




